Es una operación delicada que conviene saber
realizar. Un mal recorte de la cápsula perjudicaría
el aspecto estético del cuello de la botella. Un sacacorchos
mal adaptado o una mala técnica haría correr el riesgo
de estropear es tapón, y hacer caer impurezas en el vino. Los
pasos a seguir son los siguientes:
1. Con la hoja de un cuchillo, cortar la cápsula o bien a media
altura o por debajo del anillo (reborde protuberante en la parte superior
del cuello de la botella). Se evita así cualquier contacto
ulterior del vino con la cápsula metálica.
2. Sacar el corcho con un sacacorchos. Cuando el tapón está
prácticamente fuera del cuello, se extrae con la mano, evitando
el ruido del descorche.
3. Después de haber sacado el corcho se debe secar el cuello
y la boca de la botella con una servilleta para eliminar las eventuales
pelusas.
4. Es importante oler el corcho, ya que si presenta un olor desagradable
se corre el peligro de que el vino también tenga un defecto.
5. Se ofrece una pequeña cantidad al anfitrión para
que autorice el servicio. |
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