La palabra "chambrear" comunmente
usada por los chilenos, viene del francés Chambre, que significa
habitación. Esto se debe a que al sacar el vino de la cava
subterránea, generalmente a una baja temperatura (entre 12º
y 14º), éste se debía poner en la habitación
para que tomara una temperatura de 17º a 18º.
Es por esto que es un error pensar que los vinos se deben calentar
en una fuente de calor como la estufa o la parrilla, ya que podría
sufrir un golpe de calor y afectar su sabor.
Para atemperar un vino es suficiente dejar la botella 2 a 3 horas
antes en una habitación moderadamente fresca. Es un error pensar
que sólo se puede atemperar una botella abierta, puesto que
los cambios de temperatura se producen a través del vidrio.
Cuanto más baja la temperatura, más agresivos resultan
los taninos del vino.
Es la razón por la cual hace falta temperar los vinos tintos
tánicos, los vinos reserva. |
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